Habrá no una, si no dos resurrecciones notables al comienzo de los días que la Biblia describe como «el Tiempo de angustia para Jacob», con relación a los hijos de Israel y «La Gran Tribulación», con respecto al resto del mundo gentil.

Poco tiempo después de que el Hijo de Satanás salga del abismo, otro individuo se levantará, el cual desempeñará un importante papel: profeta de Satanás.

Satanás tiene un hijo.

Pero también tiene un profeta para los días que vienen, una especie de Ministro de Propaganda, que apoyará el reino de su hijo y trabajará a favor de su pretensión a la deidad, solo que con poderes sobrenaturales, que actuará y engañará al mundo mediante la realización de milagros, señales y maravillas nunca antes vistos, al menos en tiempos modernos:

«Luego vi a otra bestia; esta salía de la tierra. Tenía dos cuernos como los de un cordero, pero hablaba con la voz de un dragón. Ejercía toda la autoridad de la primera bestia y exigía que toda la tierra y sus habitantes adoraran a la primera bestia, la que se había recuperado de su herida mortal. 

Hacía milagros asombrosos, incluso que cayera fuego del cielo a la tierra mientras todos observaban.  Con los milagros que se le permitió hacer en nombre de la primera bestia, engañó a todos los que pertenecen a este mundo. Les ordenó que hicieran una gran estatua de la primera bestia, la que estaba herida de muerte y después volvió a la vida. Luego se le permitió dar vida a esa estatua para que pudiera hablar. Entonces la estatua de la bestia ordenó que todo el que se negara a adorarla debía morir.

Además exigió que a todos —pequeños y grandes; ricos y pobres; libres y esclavos— se les pusiera una marca en la mano derecha o en la frente. Y nadie podía comprar ni vender nada sin tener esa marca, que era el nombre de la bestia o bien el número que representa su nombre». 

Apocalipsis 13:11-17

No como estos tele-evangelistas peliculeros presentando falsos milagros, sin prueba sólida. Sus milagros serán auténticos e inequívocos, pero falsos, procedentes de una fuente mentirosa: Satanás.

Las hazañas de este hombre y sus pronunciamientos serán transmitidos en todo el mundo a un público boquiabierto y asombrado. Todo el mundo en el planeta contenderá colectivamente la respiración mientras sean testigos oculares de sus asombrosos portentos.

Joseph Goebbels, Ministro de Progaganda del Tercer Reich.

Este profeta de Satanás impondrá una religión mundial basada en la adoración de su padre, Satanás, y de su hijo, Anticristo. Cualquier otra forma de religión – todas las formas de cristianismo y el paganismo – será proscrita y prohibida, bajo pena capital: si no adoras a Satanás y a su hijo, morirás. En ese momento, no habrá ateos o agnósticos, no quedará ningún escéptico, no habrá budistas, musulmanes o hindúes. Todos, absolutamente todo el mundo tendrá que decidirse, a favor o en contra, de este autoproclamado «dios».

Todas las religiones falsas habrán sido desacreditadas. No habrá término medio: las personas o recibirán al verdadero Dios en sus corazones, Cristo Jesús, o le jurarán alianza a Anticristo.

Este dúo satánico actuará en concierto para extender su dominio sobre todos los países del mundo, sobre sus escasos recursos, y sobre todo ser humano. Todas las áreas de la vida humana, el comportamiento de cada cual, la economía, e incluso algo tan personal como el culto religioso, se seguirán de cerca para detectar y prevenir cualquier posible violación. A pesar de la escasez de alimentos, agua y otros recursos, lo que más escaseará será la libertad y la privacidad.

Los víveres básicos para sostener la vida estarán disponibles sólo a aquellos que se sometan a Anticristo. Para poder realizar la más simple transacción económica, la gente tendrá que aceptar una marca (tatuaje impreso, no microchip) en la mano derecha o en la frente que contenga o el número del hijo de Satanás, o el símbolo que represente ese número, o el nombre del Anticristo.

No tener esa marca simple y sencillamente significará no poder llevar a cabo ninguna transacción (Apocalipsis 13:16, 17). Esto significa que la gente no podrá comprar, ni vender, ni permutar, ni sacar dinero de cuentas bancarias, ni hacer depósitos, ni recibir un salario o pago de cualquier tipo, ni utilizar una tarjeta de crédito o débito (si es que aún existan), a menos que hayan recibido el número de esta persona, o su nombre o su marca.

Si bien esto resolverá algunas necesidades y problemas a corto plazo, aceptar el número de este hombre o su marca, en cualquier forma que tome, tendrá consecuencias nefastas y ETERNAS: condenará a TODA persona que la reciba por TODA la eternidad.

Mi consejo, por lo tanto, a aquellos que enfrentarán esa dolorosa decisión es RECHAZAR LA MARCA, cueste lo que cueste, INCLUSO SI TE CUESTA LA VIDA Y ENTREGARTE AL VERDADERO DIOS VIVIENTE, JESUCRISTO, CON TODO TU CORAZÓN.

Escucha las palabras de advertencia de Dios al respecto:

… «Si alguno adora a la bestia y a su IMAGEN, y recibe la marca en su frente, o en su mano, él también beberá de la ira de Dios… y él (o ella) será ATORMENTADO con fuego y azufre en presencia de los santos ángeles, Y EN LA PRESENCIA DEL CORDERO:

Y el humo de su tormento asciende para siempre jamás, y no tienen NINGÚN DESCANSO ni día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, y todo aquel que reciba la marca de su nombre” Apocalipsis 14:9-11

Los que pongan su fe en Cristo durante la tribulación recuerden:

Porque SABEMOS que si nuestra casa terrenal, este TABERNÁCULO, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha con manos, ETERNA, en el cielo”.

2 Corintios 5:1


Esta tremenda Escritura indica LA REALIDAD (VERDAD) espiritual y sustancial de lo eterno:

Porque sabemos bien que si nos paramos junto a una explosión de hidrógeno, este cuerpo de elementos físicos se evaporaría, dejándonos conscientemente manifestados (VIVOS) en nuestro cuerpo sustancial: El Tabernáculo Eterno, INDESTRUCTIBLE, compuesto de piedras vivas, hecho sin manos temporales…..Eterno en la dimensión del Espíritu donde Él prometió, «que DONDE YO ESTOY, USTEDES TAMBIÉN ESTÉN» (Juan 14:3).

La marca en griego es “stigma”. Todavía usamos esa palabra en español (estigma). Si la marca estaba relacionada con esto, significa que los que adoran a la bestia serán exlusivamente de su propiedad.

¿Quién será ese malvado y traicionero Ministro de Finanzas que impondrá dicho sistema?

Ningún otro que Judas Iscariote. Él ya traicionó a Jesús una vez. Y lo traicionará una vez más. Judas también resucitará de los muertos, y será el infame «Falso Profeta» que obligará a todos a adorar al Anticristo y a recibir su marca.

El calificativo “Hijo de Perdición” no es antojadizo. Es usado solo dos (2) veces en toda la Biblia. Jesús mismo fue el primero que se refirió a Judas con este nombre en Juan 17:12. Luego el Apóstol Pablo a los griegos de Tesalónica en la segunda carta a los Tesalonicenses 2:2 lo usa para referirse al Anticristo. Son los dos (2) únicos «Hijos de Perdición» en toda la Biblia.