Hasta un observador casual tendría que admitir que los últimos acontecimientos a nivel mundial en los que todo el mundo está inmerso, y que le ha cambiado la vida a todo el componente humano civilizado de este planeta, han acelerado en forma considerable los últimos días.

Todo el mundo, por lo tanto, está preguntando si el arrebatamiento (o rapto) ocurrirá pronto.

Por favor, presta atención, para no tener que escribir 90 mensajes distintos al respecto: Deja de tratar de adivinar LA FECHA EXACTA.

Intentar ADIVINAR la fecha EXACTA es contraproducente porque el momento en que lo haces, es casi seguro que no ocurrirá ese día, ya que nuestro Señor dijo MUY CLARO que nadie, (es decir, NADIE) sabe el día [Mateo 24:36: Marcos 13:32].

Dicho esto, Jesús definitivamente NO QUIERE que estemos desprevenidos. Dios no quiere que sus hijos vivan en oscuridad espiritual, para qué ese día nos sorprenda como ladrón.

Sorprenderá a los inconversos como un ladrón, PERO NO a los nacidos de nuevo, que están en sintonía con Su Espíritu [1 Tesalonicenses 5:4].

Como ya compartimos con ustedes en un mensaje anterior (las 70 semanas de Daniel), queda MUY PERO MUY POCO espacio cronológico en la profecía de las 70 semanas.

Puesto que estamos ya , hay incluso MENOS espacio en la actualidad.

Este es un extracto de lo que compartimos con ustedes en aquel entonces (hace sólo tres meses): “Si la información dada por el mismo Dios, en Su Santa Palabra, es remotamente correcta, no puede faltar mucho tiempo. Simplemente NO PUEDE.

Los números que figuran en la Escritura sólo permiten tanta flexibilidad.

ALGO tiene que ceder, y nos referimos a MUY, MUY, MUY PRONTO. Estamos hablando DE QUE ABSOLUTAMENTE TIENE QUE SUCEDER”.

Es obvio que, desde entonces, “ALGO” ha SUCEDIDO, y algunos acontecimientos muy grandes y graves han ocurrido.

Hemos visto al Oriente Medio en el último decenio explotar en una insurrección tras otra, precisamente como nuestro Señor predijo [Mateo 24:4-8]:

Túnez, Egipto, Libia, Bahréin, Yemen, Irán, Irak, Jordania, Siria, Arabia Saudita, Nigeria, Etiopía, Costa de Marfil, Togo, Argelia, Djibouti, Marruecos, Omán, Kuwait y Sudán.

Los EE.UU., Francia, Gran Bretaña y otras naciones protagonizaron en 2012 ataques aéreos contra las fuerzas de Gadafi en Libia, en un tardío, pero “mejor que nada”, esfuerzo por detener la carnicería.

En 2017 vimos como el Presidente Trump atacó a Siria como un castigo ejemplar contra el régimen de Bashar Al Assad por haber masacrado con armas químicas una población de Siria. Y en enero de este año, hubo gran tensión en dicha región tras el asesinato del general iraní Qasem Soleimani en Irak, por parte de Estados Unidos.

Hemos visto la misteriosa muerte de millones de aves, peces, tortugas y cangrejos sin motivo o razón científicamente explicable, como predijo Sofonías en el capítulo 1, y Oseas en el capítulo 4.

Hemos tenido grandes terremotos en Nueva Zelandia, Japón, Togo, México, Irán, Myanmar, y otra vez Japón.

Hace varios años vimos un devastador tsunami destruir toda una zona urbana en Japón, convirtiéndola en un remolino de barro, y una gigantesca sopa de escombros.

Hemos visto el peligro que tales desastres naturales representan para los reactores nucleares, y los intentos desesperados de controlarlos, por no hablar de los efectos que pueden tener en la población, alimentos y animales.

Ahora hemos visto como un virus que inició en China, unos dicen, producto de un experimento efectuado en un laboratorio en la ciudad de Wuhan, con murciélagos, que se salió de control, y otros, producto de un ataque no accidental sino deliberado para poner de rodillas a occidente, y en particular a los Estados Unidos y así, tomar el control mundial.

Lo anterior, a su vez, ha afectado y está afectando gravemente el sistema económico mundial con gravísimas repercusiones a largo plazo.

Definitivamente que SÍ, sin lugar a dudas, estamos en el tiempo del fin.

Podemos SABER el tiempo aproximado del Rapto por las señales que Jesús nos dio.

El dio DOS CONJUNTOS DE SEÑALES:

El primer conjunto de señales, que es lo que estamos viendo cumplirse en estos días, es el engaño religioso (falsos Cristos y falsos profetas), guerras regionales y rumores de guerras (todo en el Oriente Medio), nación contra nación, terremotos, hambrunas y pestes (pandemias globales) y tsunamis [Mateo 24:4-8; Lucas 21: 8-11; 25].

Mateo 24:8 es un versículo clave: “Y TODO ESTO será PRINCIPIO DE dolores”.

Fíjate que Jesús NO DIJO que UNA de estas señales sería principio de dolores, ni dos, ni tres.

De hecho, ha habido guerras y terremotos en toda la historia. Hemos tenido engaño religioso desenfrenado en Nombre de Jesús durante los últimos 60 años. Hemos tenido varias plagas y pandemias a lo largo de los últimos 2 mil años.

Pero Jesús dijo que TODAS estas cosas, TODAS estas señales sucederían simultáneamente, y por tanto, indicarían que el fin estaba cerca.

Dijo que las guerras, los grandes terremotos, los tsunamis, las pestes (pandemias), hambrunas y el engaño religioso en el Nombre de Jesús – todos a la vez – señalarían el “PRINCIPIO DE los dolores” (de parto).

Sin embargo, agregó, “el fin NO ES todavía”.

El segundo conjunto de señales es lo que ocurrirá MOMENTOS ANTES del arrebatamiento o rapto de la iglesia [el sol se vuelve negro, la luna de color rojo sangre, un gran terremoto de cielos y tierra que cambia y reorganiza tanto la geografía como la topografía del planeta].

2018-07-08 (2)Estas señales son únicas, ocurrirán una sola vez en la historia, y se mencionan en Mateo 24:29, Lucas 21:25-26; Joel 2:32 y Apocalipsis 6:12-14].

Definitivamente, hemos visto y aún seguimos viendo la ocurrencia y el cumplimiento del primer conjunto de señales cumpliéndose ante nuestros ojos (engaño religioso, guerras y rumores de guerras, nación contra nación, terremotos, hambrunas, pandemias y tsunamis), TAL COMO Jesús predijo.

El segundo conjunto de señales, por lo tanto, NO PUEDE estar lejos.

Escucha bien: debemos buscar a Jesús, ANTES QUE TODO.  Debemos estar centrados en El y Su inminente aparición. Todos los que lo conocen y confían en El lo verán. Todo ojo lo verá [Apocalipsis 1:7].

Cuando esté a punto de aparecer, y arrebatar a su cuerpo, su iglesia redimida por su sangre, el segundo conjunto de señales sucederá previamente anunciando su aparición.

Cuando veamos ESAS SEÑALES [el sol volverse negro, luna roja, gran temblor de la tierra y la atmósfera] SABREMOS QUE está a punto de aparecer.

Ahí es donde nos encontramos proféticamente. Podrán pasar muchas cosas graves y traumáticas en el planeta aún (que puedan hacer pensar a las personas que ya estamos en el la tribulación), PERO EL RAPTO NO OCURRIRÁ [Lucas 21:28] HASTA QUE ese segundo conjunto de señales COMIENCEN A SUCEDER. 

TENGAMOS MUY EN CUENTA ESTO.

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