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En la Biblia se habla de la llave de la casa de David. ¿Cuál es la llave de la casa de David? ¿Por qué la llave de David es tan importante y qué significado tiene para nosotros?

«Pero ellos servirán al SEÑOR su Dios, y a David su rey, a quien yo les levantaré» 

(Jeremías 30: 9).


Sin embargo, el Libro de Apocalipsis, escrito por el apóstol Juan, que era judío, está claramente dirigido a una Iglesia predominantemente GENTIL.  Está dirigido a siete (7) iglesias en Asia: Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea son TODOS nombres griegos (GENTILES).

Eran congregaciones reales que existieron en el siglo I d. C. en el país de Anatolia, lo que hoy día es todo Turquía, no en Israel.

Este libro dibuja un marcado contraste entre la Iglesia principalmente GENTIL y el Israel NATURAL. Por ejemplo, le dice a la Iglesia de Filadelfia en Apocalipsis 3:9:

“He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado. Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero para probar a los que moran sobre la tierra”.

En el capítulo 7: 1-8, justo después del arrebatamiento, encontramos 144,000 israelitas naturales (12,000 de cada una de las tribus) sellados por Dios presumiblemente para entregar el Evangelio al resto de sus hermanos AQUÍ EN LA TIERRA.

Simultáneamente con eso, en Apocalipsis 7: 9-16 encontramos que la Iglesia es arrebatada AL CIELO, y está delante del Trono de Dios en CUERPOS GLORIFICADOS.

Nuevamente, en el Capítulo 12, encontramos a la Iglesia ya glorificada EN EL CIELO, como una mujer «vestida del sol», mientras que el Israel NATURAL TODAVÍA ESTÁ EN LA TIERRA y tiene que esconderse en el desierto de la persecución de Satanás y el Anticristo durante 1,260 días o 3½ años.

Pero el pasaje más revelador es Apocalipsis 3: 7-10:

«Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre:

“Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado. Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra”.

¿CUÁL ES ESA LLAVE DE DAVID?

¿Y por qué, cuando Dios abre la puerta CON ESA LLAVE, ES PRINCIPALMENTE GENTILES, no judíos, LOS QUE ENTRAN?

¿No era David un judío? ¿No reinó sobre Judá 7 años y 33 años sobre TODO Israel?  ¡Por qué la Iglesia NO EXISTÍA cuando David reinó!  ¡Ni siquiera nacería sino hasta 1,000 años después!  ¿Qué es lo que tiene que ver el judío David con la Iglesia?

torchgang_thumbEn lugar de apreciar su relación única de pacto con Dios, el Israel natural quería SER COMO las otras naciones (gentiles) en derredor y DEMANDÓ un rey (1 Samuel 12:12).

Eso a Dios no le gustó para nada. Tampoco a Samuel le gustó. Pero Dios se los cumplió.  Les dio EL DESEO DE SUS CORAZONES en Saúl, el primer rey de Israel.

Bueno, Saúl desobedeció a Dios, se rebeló contra Dios, consultó a la pitonisa de Endor, una medium espiritista, en VIOLACIÓN DIRECTA DE LA TORÁ, y terminó derrotado y muerto, su cabeza cortada fue llevada como un trofeo por los malvados filisteos y su cuerpo decapitado exhibido en la muralla de la ciudad de Beth Shean (1 Samuel 31: 1-13). Entonces Dios les dio EL DESEO DE SU CORAZÓN en la persona de David.

David tenía EL CORAZÓN DE Dios.  David era el Ungido de Dios, el rey «conforme al PROPIO corazón de Dios» (Hechos 13:22).  El CORAZÓN DE Dios, o Dios que VIVE EN el corazón de una persona, es lo que se conoce en el Nuevo Testamento como la experiencia de «nacer de nuevo» (Juan 3: 3-5; 1 Pedro 1:23).

Al darles un Rey después de Su PROPIO corazón, Dios básicamente les estaba diciendo a los rebeldes israelitas:

«Entonces, quieres ser COMO LOS GENTILES, ¿verdad? Te diré qué: Te daré un Rey según MI corazón. Y SOLO AQUELLOS que adquieran MI CORAZÓN (los que nazcan de nuevo) estarán en MI Familia Real del Rey.

Como has despreciado mi pacto y DESEAS SER COMO LOS GENTILES, los gentiles entrarán en mi reino y en el reino de mi rey delante de ti».

Por lo tanto, son en su mayoría gentiles los que han tenido la experiencia del nuevo nacimiento al recibir a Jesucristo en SUS CORAZONES, adquiriendo así, como el Rey David, el PROPIO corazón de Dios.

Jesús es el Hijo de David.  Aquellos que reciben a Jesús el Mesías, el Hijo de David, en sus corazones se convierten en israelitas ESPIRITUALES, parte del linaje real del Rey David, herederos en el Reino de Dios y reyes y sacerdotes del Altísimo (1 Pedro 2: 9; Apocalipsis 5 : 10).

Mientras tanto, la gran mayoría de los judíos NATURALES languidecen en su incredulidad y dureza de corazón. Su incredulidad fue tal, que Dios mismo endureció sus corazones a fin de que viendo no vean y oyendo no entiendan (Isaías 6:10, Lucas 8:10).

¡Oh, cuan grandes las profundidades de la sabiduría y el conocimiento de Dios, hermanos!

El nombre «David» significa «AMOR» o «amado».  La Iglesia nacida de nuevo, la Familia Real de David, el amado de Dios, está representada por la Iglesia de Filadelfia, la Iglesia del «AMOR fraternal».

Por lo tanto, Jesús les asegura que EL TIENE LA LLAVE … de David.  Que Él ha puesto delante de ellos una puerta ABIERTA que NADIE puede cerrar.

Y, que los LIBRARÁ (es decir, A NOSOTROS) DE LA HORA DE LA TRIBULACIÓN que viene sobre este mundo pecaminoso, rebelde y que odia a Cristo?

 

Eventualmente, TODO Israel natural (OJO: EL QUE HAYA SOBREVIVIDO A LA TRIBULACION) se salvará (Romanos 11:26).

Ellos también vendrán al Reino de Dios. Incluso tendrán a la raíz de David como su Rey, durante el Milenio (Jeremías 30: 9; Ezequiel 37: 24,25; Oseas 3: 4,5).

Pero, como lo dijo Jesús de manera tan elocuente en Mateo 20:16, «los que eran últimos (los gentiles) SERÁN PRIMEROS; y los que eran primeros (los judíos) SERÁN ÚLTIMOS».

Alégrense, Casa de David.  El Rey de reyes muy pronto nos llevará a casa, a nuestra verdadera patria.