A LAS PUERTAS DE PETRUS ROMANUS?

No cabe duda que la institución religiosa romana atraviesa, si no el peor, uno de los momentos más críticos de su historia.

Varias crisis han afectado a la institución católico romana y al papado mismo, sobre todo en el siglo X, llamado con frecuencia entre los historiadores con las expresiones de “El Siglo de Hierro”, el “Siglo Oscuro”, el “Siglo de Plomo”, etc.  Entre los años 882 y 1046 d.C., se sucedieron más de 40 papas y antipapas, quienes, quienes aparte de indignos, pertenecían a las más poderosas familias romanas, y que por tal condición llevaron consigo a la sede papal a atravesar por terribles crisis traducidas en conspiraciones motivadas por intereses de poder terrenal temporales.

Los albores del siglo XXI son testigos de unos de los momentos más confusos para la milenaria institución religiosa en sus aproximadamente 1,700 años de historia, salpicada de una cobertura mediática de ignominiosos casos de pedofilia y abuso sexual infantil entre muchos prelados dentro y fuera de Roma, además de informes sobre escandalosas orgías en donde se han reportado uso de drogas y homosexualismo. La prensa vaticana jamás negó la ocurrencia de este último reciente hecho, toda vez que fue la misma Gendarmería Vaticana la que tuvo que irrumpir en el apartamento de un cardenal para ponerle un coto al vergonzoso hecho.

Todo este panorama desolador de inmoralidad colectiva forzosamente atrae como imán a nuestra mente el pensamiento de si la Iglesia Católica Romana acaso no estaría atravesando los últimos momentos de su historia, a juzgar por muchas profecías católicas dadas por varios de sus más fieles devotos, y otras extra confesionales.

Muchos de los lectores habrán escuchado y/o leído acerca de la profecía del monje irlandés San Malaquías sobre los Papas, la cual citaremos más abajo de este mensaje.

Nunca fundamentamos nuestro estudio de la profecía en profecías extra-bíblicas (como la de Malaquías), sino estrictamente en la Palabra de Dios, la Biblia.

No obstante, a juzgar por los hechos acaecidos durante los últimos 14 siglos, Malaquías (St. Malachi d´Armagh), tiene un impresionante historial de haber descrito con precisión cada uno de los Papas, a partir de Celestino II, el papa de su tiempo.

Independiente de cualquier conjetura o argumento en contrario, su profecía parece estar en perfecta armonía y sincronía con lo descrito en el capítulo 17 del libro del libro de las Revelaciones, a propósito de la descripción y juicio final de la gran ramera del Apocalipsis.

Personalmente, creemos que Malaquías fue un verdadero profeta y que sí recibió revelación divina. Si no crees lo mismo, no hay problema, respetamos tu punto de vista.  Por razones obvias, los más intrigantes y emocionantes son las dos últimas descripciones.

Al Papa actual, Benedicto XVI, le llama “la gloria del olivo”, un título que está lleno de significado profético, como explicamos arriba.

Después del Papa Benedicto XVI, la profecía termina con la siguiente declaración, primero en el original en latín y luego en su traducción al español:

“In psecutione extrema S.R.E.sedebit. (S.R.E. = Sacræ Romanæ Ecclesiæ) Petrus Romanus, qui pascet oues in multis tribulationibus: quibus transactis ciuitas septicollis diruetur, & Judex tremedus iudicabit populum suum. Finis.”

“En la persecución extrema de la Santa Iglesia Romana, se sentará (es decir, como Obispo) Pedro Romano, quien alimentará a sus ovejas en muchas tribulaciones: y cuando estas cosas hayan terminado, la ciudad de siete colinas (Roma) SERÁ DESTRUIDA, y el juez tremendo juzgará a su pueblo. FIN”.

Se parece mucho a Apocalipsis capítulos 17 y 18.

plaza-basílica-san-pedro-vaticano
Vista general de la Basílica de San Pedro, atravesando la Via della Conciliazione (en español: Avenida de la Conciliación).

La denominación “Pedro Romano” ha suscitado gran controversia.  El apóstol Pedro es considerado por los católicos el primer Papa.

Nunca ha habido Pedro II. Ningún Papa en la larga y tortuosa historia de la Iglesia ha tomado el nombre de Pedro.  Han habido Leos, Julios, Inocentes, Urbanos, Clementes, Pios, Gregorios, Alejandros (sólo por nombrar algunos), Juanes, Pablos, e incluso Juan Pablos, pero NINGÚN Pedro.

Sin embargo, todo esto es un malentendido TOTAL.

En ninguna parte dice la profecía de Malaquías que este hombre ELEGIRÁ Pedro como su nombre de pila pontificio.

De hecho, Malaquías NO DA los nombres papales ADOPTADOS por NINGUNO de los 267 Papas.  Malaquías se limita a darles un apodo DESCRIPTIVO. ¿Por qué sería diferente con el último líder de la Iglesia Católica?

La denominación “Pedro Romano”, debe entenderse COMO DESCRIPTIVA, al igual que “de la media luna” es descriptiva de Juan Pablo I, o “pastor y marino” del Papa Juan XXIII.

Malaquías ni siquiera dice que un Pedro será elegido como Papa. Podía, por tanto, ser alguien que se convierte en líder de facto de la Iglesia Católica Romana después de la renuncia del actual del Papa Francisco.

En efecto, si la tribulación está empezando a explotar con la reaparición del Anticristo y los católicos que queden estén siendo perseguidos, es difícil imaginar que los Cardenales tengan su cónclave habitual para elegir un nuevo Papa.

Sea como fuere, y dado que estamos viviendo en el tiempo del fin, ¿quién pudiera ser este Pedro?  Si Malaquías está correcto, Petrus Romanus debe estar en alguna parte.  Pudiera ser el mismo papa Francisco.

Hasta hace poco, tanto como cinco (5) años atrás, existía la potencial posibilidad que dos (2) posibles candidatos, que en ese momento estaban en el ruedo, llenaran las expectativas para jugar el triste papel de “Pedro el Romano”:

El ahora Cardenal Pietro Parolin, quien fuera un funcionario romano de la Curia del Vaticano y que en su momento como Monseñor, fungió como Nuncio (representante) de la Santa Sede en Venezuela, y Tarcisio Pietro Bertone, cardenal y diplomático que fungió por muchos años como Cardenal Secretario de Estado de la Santa Sede y Camarlengo del papa Benedicto XVI, una de las pocas personas que directamente conoce el Tercer Secreto de Fátima.

Sin embargo, en 2013, Tarcisio Pietro Bertone fue destituido de su cargo por el mismo Jorge Mario Bergoglio, una vez asumido su pontificado como Francisco, nombrando al propio Cardenal Parolin en su reemplazo, hecho motivado por las clásicas presiones de grupos de poder.  Aunado a lo anterior, se suma el hecho de su avanzada edad (actualmente 84 años), lo que a estas alturas lo hace poco probable como elegible en cónclave para ser eventual pontífice.

Por lo tanto, tendríamos a UN SOLO Pietro o “Pedro”, que podría, potencialmente, cumplir el pronunciamiento de Malaquías.

No obstante, queda la descripción de “romano”, que debe tener alguna aplicación pertinente para el candidato adecuado.

Es difícil que alguien piense en Parolin como “romano”.  Pese al hecho de que él es

Papa Francisco y el Cardenal Pietro Parolinmiembro de la Curia romana, también lo son muchos otros.  Aunque es italiano, NO es nacido en Roma, sino en la localidad de Schiavon, en la región de Vicenza, en el noreste de Italia.

Por su parte, en lo que a Tarcisio Pietro Bertone incumbía en su momento en torno a la profecía del monje Irlandés, el mismo procedía de la ciudad de Romano Canavese, en la provincia de Turín (donde se encuentra la Sábana Santa de Turín), en la región de Piamonte en el noroeste de Italia.

Por lo tanto, la designación de “Pedro Romano”, parecía particularmente más adecuada para él.

Y si el Colegio de Cardenales, a causa de la tribulación, persecución, o alguna otra razón, no es capaz de llevar a cabo sus funciones y elegir a un sucesor, lo lógico sería que el actual Secretario de Estado del Vaticano asumiera el liderazgo en capacidad semi-oficial.

Si hubo alguien en algún momento de la historia contemporánea de la iglesia católica romana que tenga el potencial de cumplir con lo predicho en los últimos versos de la profecía de San Malaquías respecto a Pedro el Romano, yo pondría mi dinero (para usar un término mundano) es Pietro Parolin.

¿Eres católico? ¿Has invitado a Jesús a entrar en tu corazón?

No abandones tu confesión religiosa.  Bástale a cada día su propio afán, el Espíritu Santo es el que nos guiará a toda verdad (Juan 16:13).  Pero sí te encarezco a QUE INVITES A JESÚS – a ese Jesús que ya amas y en quien ya crees – a ENTRAR EN tu corazón.

Aquellos en cuyo corazón Jesús vive pronto serán llevados al cielo. Aquellos que sólo tienen religión sufrirán los juicios de una gran tribulación venidera y muy cercana.

Parece que la religión que dice haber comenzado con Pedro (aunque hay suficientes argumentos para poner en tela de duda esta afirmación), irónicamente, SÍ terminará con un Pedro.

Todo parece entrever, sin lugar a dudas, que la profecía de Malaquías se sostendrá hasta el final.  Ojo con Pietro (Pedro) Parolin, toda vez que Bergoglio está dando muestras y señales, a juzgar por varias de sus declaraciones en tiempos recientes, de querer renunciar al pontificado.

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